a en el Neolítico se sabe con seguridad que en el término
de Algámitas había población humana, debido
a los restos de hachas de piedra pulimentada encontrados en dicha
localidad.
Con respecto al poblado ordinario de Algámitas hay que dejar
claro que se encontraba difuminado entre las márgenes del
"río Corbones" si hablamos de su procedencia romana,
o en las proximidades del "Arroyo del Membrillar", si
tomamos su procedencia árabe.
También estuvo habitado por tribus las "faldas del
Peñón", donde podemos encontrar muchos y variados
útiles de caza de la edad prehistórica.
La fundación de Algámitas es muy confusa pero la
opinión generalizada, es que su origen esta en un poblado
Túrdulo (una clase de íberos) que tenía su
asentamiento disperso desde lo que actualmente es el pueblo de Pruna,
hasta cerca del "Río Corbones". Este poblado recibía
el nombre de "Callet".
Por
los restos arqueológicos encontrados de cerámicas
se sabe de la época fenicia, pero se desconoce el nombre
que recibió Algámitas en esta época. Los Hebreos,
la denominaron "Hagalmi", (que significa peña).
Después llegaron los griegos, de los que también se
desconoce el nombre que le dieron.
En época romana se la llamó "Silicens",
como alusión a su curiosa topografía. Con respecto
a esta época hay que decir que existía otros núcleos
humanos en el término de Algámitas; como son los de
la venta, paraje del "Diente de la Vieja", donde han aparecido
verdaderos tesoros arqueológicos en esculturas, y atuendos
guerreros tumbas de plomo, etc..., según la versión
popular.
En época musulmana, Algámitas fue una "alquería"
o "aldea rural", agrícola y ganadera. En esta época
merece especial mención debido a los ricos y numerosos vestigios
que los árabes nos dejaron, principalmente en aquellas zonas
ricas en agua. Existe una historia, quizás rozando lo fantástico,
pero no exenta de belleza; "cuentan que algunos árabes
de Marruecos, descendientes de los expulsados en la reconquista,
habían escuchado de sus mayores que en Algámitas había
unas tierras que se conocían como "La Membrilla",
en las que había más oro que arenas". Interpretamos
que este oro se refiere a la riqueza y abundancia de sus aguas y
la calidad de sus clima y tierras.
Los árabes la llamaron "Algameca", nombre que ha
perdurado hasta la época actual con la única variación
de su final.
Después de la reconquista del Castillo de Pruna, fue concedida
por el rey Enrique IV al caballero Don Rodrigo de Rivera, siendo
posteriormente vendida por el hijo de éste, Don Pedro de
Rivera, al Marqués de Cádiz, Don Rodrigo Ponce de
León, el 23 de Septiembre de 1.482 por 4.000.000 maravedíes,
al que perteneció hasta la supresión de los "señoríos
jurisdiccionales" ocurrida en el siglo XIX. Concediéndole
Isabel II a Algámitas el "título de villa",
el 27 de Marzo de 1852.
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