l origen del primer alcázar se sitúa en la época del primer califa Abd Al- Rahman III, hacia el siglo X, quien sobre un asentamiento romano y después visigótico, crea a extramuros de la ciudad un primer recinto amurallado como defensa. Este recinto de Dar Al-Imara o Casa del Gobernador tuvo unas dimensiones aproximadas de 120 X 180 mts, la muralla más antigua que rodea es la del patio de Banderas. Fue construido en tiempos de Abderraman II. Durante el siglo XI, el segundo de los Reyes Taifas, Al Mutamid, amplia la estructura del Palacio y construye su Palacio, Al- Mubarak, Alcázar de la Bendición, con entrada por el arquillo de Mañara. El palacio que rodea dos patios de distinto tamaño es coetáneo a la Alhambra de Granada. En su construcción, participaron artesanos locales, de Toledo y Granada, enviados por el rey nazarí Mohamed V.
De los alcázares musulmanes queda sólo el recinto amurallado, en el que se encuentra la Puerta del León del siglo XII. Entre el Patio del Yeso y el de la Montería, está la Sala de Justicia, construida en el siglo XIV por Alfonso XI, adornada con escudos de castillos y leones y la Orden de la Banda, con yeserías de estilo mudéjar, de este recinto se cuenta que en 1358 tuvo lugar la muerte a manos del propio rey Don Pedro de su hermano Don Fadrique.
Un surtidor de canalillo lleva al Patio del Yeso, único resto del palacio almohade, con alberca y galería porticada con columnas con capiteles califales. Tras la Reconquista por Fernando III en el año 1248, se construyen diversos palacios, de los que sólo quedan las murallas y escasos restos. La reconquista de la ciudad por Fernando III el Santo en 1248 significo la introducción del estilo gótico, con Alfonso X el Sabio, se construye el palacio gótico, entre el patio almohade de crucero y las huertas que bordeaban el recinto.
Durante el reinado de Don Pedro I de Castilla, apodado "el Cruel" o "el Justiciero", se construyó este palacio que está considerado como el edificio más completo de la arquitectura mudéjar española. Las modificaciones y construcciones de esta época, son las que le dan el actual aspecto al recinto. En el siglo XV, como residencia de los Reyes Católicos, se hacen otras obras, como la Casa de la Contratación de las Indias en 1503, la transformación de los patios mudéjares, que se revisten con la nueva decoración plateresca, etc.
En el siglo XVI se enriquecen los jardines de naranjos y palmeras, con fuentes y pabellones. Después de 1755, con el terremoto de Lisboa se pierde el patio de crucero almohade. Con la ocupación francesa en el siglo XIX, se realizan otras remodelaciones en el interior y en los revestimientos. En época de Alfonso XIII (siglo XX), se procede a nuevas remodelaciones en los jardines, anexando casas y cediendo las huertas exteriores a la ciudad.
Tras atravesar la Puerta del León, se llega al Patio de la Montería, antiguo Mexuar, espacio de separación entre la ciudad y el palacio, (recibe este nombre de los monteros, que acompañaban al rey en sus partidas de caza), viene luego el Patio del León, en uno de cuyos frentes se levanta la fachada principal del palacio del rey Don Pedro I el Cruel. Levantada en 1364 y ampliada en los siglos XVI y XVII por las alas. La fachada y la portada reflejan el estilo de los artesanos moros y mudéjares sevillanos y toledanos, pues cuenta con una leyenda en caracteres cúficos, en alabanza de Alá. Con decoración mudéjar en los yesos, puertas de lacería y alicatados cerámicos. Entre 1625 y 1626 se instalo el mayor teatro de la ciudad llamándose el Corral de la Montería el cual ardió a finales del mismo siglo.
Desde el Patio de la Montería se accede al Jardín del Crucero, donde están los Baños de Doña María de Padilla, estanque subterráneo de este jardín que la leyenda los dedicó a baño de la amante del Rey Don Pedro I.
Desde el Jardín del Crucero se llega a los Salones de Carlos V, con pilares y columnas, edificado a mediados del siglo XVIII, con una antigua Capilla, presidida por la Virgen de la Antigua, y el Salón de Tapices, denominado así por estar decorado por ellos.
El Palacio del rey Don Pedro I: Su construcción se inició en 1364. Este palacio originalmente tubo una planta baja y dos habitaciones en su parte superior. Su uso como residencia real ha dado lugar a diversas restauraciones y ampliaciones en la planta alta.
El núcleo del Palacio se articula en torno al Patio de la Doncellas - Salón de Embajadores, rodeado por estancias rectangulares grandes y un pequeño patio, el llamado de las muñecas, próximo al Salón de Embajadores.
El salón de Embajadores es la pieza principal del Palacio. En esta zona estuvo el fabuloso "Al-Mubarak" de los abbadies. El centro del salón es de planta cuadrada, si bien la decoración del siglo XIV ha recubierto la decoración primitiva. La estructura conserva los arcos de herradura sobre columnas. El Salón de Embajadores cubierto por una cúpula de lacería de madera dorada semiesférica debe a su antiguo nombre de Salón de la Media Naranja, reconstruido por Diego Ruiz en 1427, las puertas son originales de 1366, además de la decoración de yeserías y alicatados de los muros. A la cúpula se le añadieron espejos en época de Isabel II y los Duques de Montpensier.
Este alcázar del rey Pedro I de Castilla, El Cruel, planteado como casa- patio, se termina en el siglo XIV, aunque posteriormente se le hicieron ampliaciones y añadidos, en 1526 por las bodas de Carlos V, y en 1624 con Felipe IV.
En el Patio de las Muñecas: Su aspecto actual renacentista, recibe este nombre debido a los pequeños rostros reproducidos en los arcos, que está decorados con azulejos y arabescos. Estas habitaciones privadas, conservan las columnas de la época califal que proceden de Medina Zahara, (los atauriques de la parte superior fueron rehechos en 1843). Conserva de esta época sólo la parte baja, la superior son restauraciones. Por una escalera de la época de Carlos V, entre azulejos del XVI, se llega a unas salas revestidas de tapices flamencos, franceses y madrileños de los siglos XVII y XVIII. Aunque en el siglo XIX le añadió un nuevo piso.
Patio de las Doncellas: Está flanqueado por pórticos y decoración de sebka. Las paredes se restauraron durante el reinado de los Reyes Católicos como el zócalo de azulejos del siglo XVI y el añadido de los escudos de los Habsburgo y el Plus Ultra del Emperador. Entorno a este patio se desarrollaba, según la tradición árabe, la vida pública y ceremonial. Originariamente, este patio tuvo arquerías sobre pilares de ladrillo que fueron sustituidos en época de Carlos V por otras columnas de origen genovés. Las galerías altas fueron remodeladas en el siglo XVI, con motivos ornamentales del plateresco, aunque ha sido restaurada posteriormente. En las estancias superiores, a las que se accede por una escalera del siglo XVI, destaca el Oratorio de los Reyes Católicos, una reducida capilla con arcos de vistosa tracería del gótico final, al fondo se encuentra el altar realizado en azulejos cuyo autor es Niculoso Pisano y realizado en 1504, que representa la Visitación de la Virgen a Santa Isabel. El resto de estancias contienen pinturas y obras de arte. Desde el Patio de las Doncellas se llega a tres salones de carácter más oficial: del Emperador Carlos V, Dormitorio de los Reyes Católicos y de Embajadores. El Salón del techo de Carlos V, llamado así por el artesonado de estilo renacentista en madera de cedro, con pequeñas habitaciones, las habitaciones de Maria de Padilla, el salón principal, junto al salón existen dos estancias: el salón del Techo de Felipe II cuyo arco tiene unos pavos reales.
La Casa de la Contratación: Desde el Patio de la Montería, se accede a la zona del Cuarto del Almirante, creado por los Reyes Católicos en 1503, como la primera sede de la casa de la contratación de la Indias y que se comunica con la Sala de Audiencias. Esta sala del Almirante estuvo presidida por retablo de la Virgen de los Mareantes, obra de Alejo Fernández de 1535 que ocupaba la zona central, y cuatro santos (San Sebastián, Santiago, San Telmo y San Juan Evangelista).
El Patio de Crucero y el Palacio Gótico: El Patio de Crucero, esta es la zona más antigua pues perteneció al inicial Palacio del Gobernador, este patio ha sido cubierto y denominado como segundo patio de Crucero almohade que Alfonso X El Sabio incorporó al Palacio Gótico que construyo hacia 1271. El Palacio Gótico actual está modificado a raíz del terremoto de Lisboa en 1755, pues el suelo enladrillado del Patio tiene en algunas zonas unas rejas que dejan ver una especie de sótano que hasta el siglo XVIII fueron el patio de crucero musulmán, por lo que se entierra bajo el actual suelo, reorganizandose con la construcción de salones. Destacan en sus dependencias los zócalos de azulejos obra de Cristóbal Augusta entre 1577 y 1583,
Cuenta con dos naves, la primera es construidaen el siglo XVIII por Van der Borcht, decorada con tapices del siglo XVI que fueron tejidos en lana y seda y relatan la expedición a Túnez del emperador Carlos V en 1535. Los cartones fueron pintados por Juan Vermayen.
El salón de Carlos V- Salón de Embajadores: En el arco de acceso al salón, se repite el lema nazarita "solo Dios es vencedor" en caracteres árabes. Las puertas fueron labradas por artesanos toledanos. Tiene decoración de azulejos que es de la época del rey Don Pedro, excepto la cúpula, realizada en el siglo XV y restaurada aún con posterioridad. Hay retratos de todos los reyes de Castilla, hasta Felipe III, con sus escudos de armas y fecha de reinado. Al fondo en el Comedor, hay un artesonado de la época de Felipe II, que conserva una bóveda de crucería gótica, La actual capilla del Alcázar, está presidida por una imagen de la Virgen de la Antigua- que ocupa el lugar donde estaban las las capillas de Santa Isabel y San Clemente.
Salida hacia el Apeadero: A la salida le ha sido adaptada a principios del siglo XX, una gran portada que data de la época de los Reyes Católicos, y que procedente del Palacio de los duques de Arcos en Marchena, que Alfonso XIII había adquirido en subasta, y que fue colocada por iniciativa del Marqués de la Vega Inclán en 1915.
En este pasillo encontraremos almenas, algunos patios y dependencias que han servido de vivienda que son restos pertenecientes al Palacio de Alfonso X. La salida del Alcázar se realiza por el Apeadero, situado en la zona más antigua del Alcázar, estuvo casi en ruinas en el siglo XVIII por lo que se remodeló, entre 1607 y1609 por Vermondo Resta, que crearía una gran sala alargada a modo de nave sostenida por columnas pareadas. Este Apeadero, antigua armería real de Felipe V, es utilizado hoy día como lugar expositivo. La portada, fue remodelada en tiempos de Felipe V.
El Patio de Banderas, su actual estado es distinto al original espacio militar. A unos metros del arco de la muralla fueron hallados en 1976 un Baptisterio visigodo (siglo VII), estos se conservan en una zona subterránea. También en la casa nº 3 conserva en su interior una bóveda de nervadura de tipo califal de ladrillo.
JARDINES DEL ALCAZAR
Estos jardines existen desde la construcción Al-Qasr Al-Mubarak o Alcázar de la Bendición en época taifa y se ampliaron en época de los almorávide y almohade. De esa fecha es el jardín de crucero de la Casa de Contratación, descubierto en 1916 al hacer obras de alcantarillado, aunque no seria excavado y se conocerían en 1973 siendo arquitecto Rafael Manzano.
La inspiración oriental se plasma bajo el reinado de Pedro I, en el siglo XIV, y en los siguientes, con Carlos I y los Austrias.
Los jardines más antiguos están en las zonas próximas al Salón de Embajadores y Patio de las Muñecas hasta el estanque de mercurio. Los jardines de los patios del Palacio Gótico han cambiado excepto el más cercano que todavía es del Renacimiento. Entre 1577 y 1579 se hicieron obras para comunicar, por medio de un pasadizo, las partes bajas del patio de Crucero almohade con el jardín de la Danza, donde actualmente se encuentran los baños de Doña Maria de Padilla.
El Jardín del Estanque, este aljibe musulmán tiene una fuente de bronce rematada por la escultura que representa al Dios Mercurio, realizada en 1576 y obra de Diego de Pesquera fundida por Bartolomé Morel.
La Galería del Grutesco, decorada con piedra en bruto y hornacinas con pinturas, con una galería superior de arcadas, y que separa los jardines antiguos de los modernos. La Galería del Grutesco, obra de Vermondo Resta, realizada entre 1612 y 1621 y el jardín del cenador donde está el Pabellón de Carlos V, realizado por Juan Hernández entre 1543 y 1546, donde confluyen mudejarismo y Renacimiento, galerías de columnas genovesas, cerámica de relieve pintada por Juan Hernández
El Jardín de las Damas, del siglo XVII, también de Vermondo Resta, en él mezcló el trazado hispano musulmán con elementos manieristas: solados de ladrillo, bancos de cerámica, fuentes, riego por irrigación, portadas, etc parecidos a los de la jardinería europea de finales del siglo XVI.
Los jardines de la Galera, de las infantas, de la Danza y del estanque son del siglo XVI, con fuentes de cerámica, decoraciones en bronce y bancos de azulejos. Se crearon pequeños jardines: el del Antiguo Laberinto, el del León, el del Cenador, que ocuparon las huertas del propio Alcázar. Alfonso XIII decidiría en 1909 a realizar sobre esos terrenos un Parque.
El jardín de inglés: El espacio que ocupa le fue restado a la antigua Huerta de la Alcoba. El terreno, fue elegido por el rey Alfonso XIII para un nuevo Parque en 1909, al no a arrendar más las huertas, y del que se encargaría el jardinero mayor de la Real Casa de Campo, Juan Gras.
El jardín que surgió fue conocido como Jardín Inglés, por su trazado al gusto paisajista inglés del XIX. Compuesto por praderas y bosquetes, con paseos que recorren todo el entramado. Comenzadas las obras, tubo el problema de la dificultad de adquirir agua para el riego. Como solución se recurrió a la utilización de las aguas fluviales, siempre que no se regase durante la estancia de los Reyes, con el aprovechamiento además de las albercas de la huerta. A lo largo de 1910, se trajeron plantas de los Reales Sitios del Patrimonio con ejemplares de: rosales bajos, hayas, lilas, granados dobles, acebos, cedros del Líbano, rosales trepadores, castaños de Indias, etc. Se colocaron bocas de riego, etc. Se mezclan con las intervenciones del Marqués de la Vega Inclán dirigidos a crear nuevos aljibes de recuerdo musulmán con fuentes bajas, pérgolas y vasos cerámicos de esmalte en bancos y pilares.
La Huerta del Retiro en el siglo XVII, quedó convertida en una especie de museo arqueológico al aire libre, al colocarse una serie de esculturas y obras de arte antiguas. En 1832 se incorporan casas contiguas del barrio de Santa Cruz. El rey encarga al arquitecto José Gómez, el proyecto de urbanización del terreno de la Huerta en 1911. Desde 1912 hasta su conclusión en 1916. Después, se añadirían bancos y jarrones ornamentales de cerámica de M. García Montalván, con el emblema de Alfonso XIII, que acentuaban el aspecto sevillano del jardín con influencia oriental.
Se ordena en dos series de ocho cuadros, a los que se añadieron cuatro más junto al muro de grutescos, a espaldas de aquel jardín. En los cruces, se disponen glorietas con fuentes y bancos de ladrillo y azulejos. Las fuentes y los asientos, junto al sistema de canales y riego, se asemejan a los proyectados por Forestier en 1911 en el Parque de María Luisa, de carácter hispanomusulmán. |